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jueves, 1 de marzo de 2012

BENITO ROCA.

El eterno jugador positivo.
Benito Roca es uno de esos personajes que ha sido maltratado por el lento pasar de los años, sepultado, como tantos otros, por una recurrente vuelta al tópico que parece hacernos ver que en aquellos tiempos no existía más que un pique social entre montistes y cubellistes , donde solas dos jugadores destacaban sobre el resto y ocupaban las horas de tertulias y las hojas de periódico gracias a sus actuaciones. Este pequeño y robusto medio ala barcelonés aterrizó en una ciudad donde las fallas eran coronadas por bueyes y raquetas de tenis, donde el deporte dominante era la tauromaquia y el debate en los medios ilustrados hacía énfasis en el poco futuro que tendría el foot-ball si se convertía en un deporte "para todo el año." Y aterrizó para enamorar a un público que enseguida lo acogió entre sus preferidos.

Tanto en la tragedia como en el éxito más rotundo las actuaciones de Roca siempre eran destacadas, era el único que resistía estoicamente en los momentos de zozobra, y el que acompañaba en juego y actitud en los días de inspiración de las estrellas. Gracias a ello consiguió ganarse el sobrenombre de "El Positivo" en el coleccionar puntuaciones destacadas en las crónicas de la época. Su devoción por este deporte era tal que pronto fue utilizado como ejemplo para definir a aquellos que decían jugar por amor a unos colores, erigido como estándar a seguir, actuó de todo menos de portero, y en todo sobresalió.

Tal discreta ha acabado siendo su figura que se obvia que fue compañero de Cubells en el stage de preparación de la selección nacional, acompañante del primer internacional absoluto del Valencia FC en el equipo "blanco" durante aquellas jornadas previas al partido ante Portugal del 5 de Mayo de 1925. Unos amistosos típicos de un tiempo pasado que llenaban estadios para ver enfrentarse a la selección B con la selección A sin otra intención que la de ejercer de criba para confeccionar la lista definitiva. Y allí, siendo escudero de Cubells , vio en como invitado de piedra como Quesada , un burdo y tosco jugador del Real Madrid , le hundió las costillas de una patada al delantero valencianista poniendo en peligro la que fue su posterior internacionalidad.

Duro y temperamental Benito Roca puede considerarse como la primera figura que creó discordia en una lista de la selección, dejarlo fuera del combinado incendió una prensa deportiva que acusó a ese equipo de falta de estatus para representar al fútbol nacional como correspondía. Su idilio con la internacionalidad nunca se vio compensado, en días donde imperaba el cine mudo, los cánticos en la grada tampoco eran tendencia, pero el clamor existente hacia su figura parió el "Roca Selección" en las horas de puro y copa, trasladando la presión al papel y tinta después de firmar su enésima consagración vistiendo la blanquinegra en Les Corts , donde puso en pie a sus paisanos.

Hablaba poco porque lo que tenía que decir lo decía en el campo, sus remates de cabeza llegando desde atrás se transformaban en obuses incapaces de atajar para los guardametas, su afán por tapar los huecos propios y aquellos que dejaban sus atrevidos compañeros de equipo le hacían parecer incansable, jugó 155 partidos con el Valencia en una etapa donde las temporadas apenas tenían 25 encuentros, y los 155 los jugó de titular. Cuando abandonó el club en 1928 por indicaciones de la directiva, que lo consideró demasiado mayor para seguir rindiendo a ese nivel, se incendió Mestalla estando cerca de provocar la caída de la junta directiva.

Sin Roca el Valencia FC era otro, su ausencia era tan añorada que el más mínimo accidente su figura erre reivindicada por la grada, la critica e incluso para algunos compañeros. El hombre de los cinco pulmones marcó una época que ha quedado olvidada por el estrellado eterno de sus coetáneos.

(*) Benito Roca llegó al VCF en 1923 y lo dejó en 1928. Su último partido lo jugó ante el equipo reserva del club el 23-09-1928 a modo de homenaje ante la presión popular.
http://desmemoriats.blogspot.com/2012/02/letern-jugador-positiu.html?spref=fb

HOMENAJE A UN PUTO AMO DEL ÁREA. DON RICARDO ARIAS.

lunes, 13 de febrero de 2012

EL VALENCIA HOMENAJEA A VICENTE PERIS.

El club mostró reconocimiento a la trayectoria del exgerente en el 40 aniversario de su fallecimiento.
CLARA ROIG
El club homenajeó al que fue gerente del Valencia CF, Vicente Peris, a propósito del cuarenta aniversario de su fallecimiento. El 13 de febrero de 1972 Peris falleció de forma repentina en el estadio de Mestalla durante la disputa del encuentro entre el Valencia y el Atlético de Madrid. Por sus más de treinta años de servicio a la entidad, el club invitó a su hija, acompañada de su familia, al palco VIP para que presenciara el encuentro entre el Valencia y el Real Sporting de Gijón. El presidente, Manuel Llorente, le entregó una placa en reconocimiento a su brillante trayectoria y una camiseta serigrafiada con su nombre.Un emotivo acto al que fuera el hombre más importante del día a día del club y que vivió hasta el último momento por y para el Valencia.
Su historia con el conjunto blanquinegro empezó cuando tan sólo tenía 15 años y entró a trabajar como botones. A partir de ahí, su trabajo y su constancia, al igual que su fidelidad al Valencia le ayudaron a escalar posiciones hasta convertirse en 1956 en secretario general del club, tras la muerte de Luis Codina —con quien había trabajado codo con codo desde su incorporación a la entidad valencianista—. Pero su dedicación al mundo del fútbol no fue sólo reconocida en la capital del Turia sino que fue destacada también por la Federación Española de Fútbol, que le entregó en 1967 la medalla al mérito deportivo. Pudo haber ocupado la secretaría general de la Federación, pero Peris siempre tuvo muy claro que su lugar estaba en el Valencia. En 1969 se convirtió en gerente del club y con él al mando, el equipo blanquinegro vivió una de las épocas deportivas más importantes al ganar la Liga 19 años después.
Tras su fallecimiento muchos coincidieron en resaltar su papel dentro del Valencia y también el duro golpe que supuso para la entidad su marcha, el propio Di Stéfano, técnico valencianista por aquel entonces, remarcaba la importancia de este hombre con sus palabras: «Cuando murió Peris, todo se vino abajo». Sus ideas innovadoras, su inteligencia, su habilidad negociadora y su amor por los colores del Valencia le hicieron ganar muchas batallas en favor del club de Mestalla.
Su buen ojo confió en Waldo
La trayectoria de Peris en el Valencia se caracterizó por hacer grandes fichajes que rindieron al máximo en en el club, como fue el caso de Waldo. El brasileño visitó Mestalla siedo delantero centro del Fluminense en el homenaje que el Valencia rendía a su compatriota Walter. En aquel partido, Waldo marcó dos goles y Peris pensó que era un buen momento para ficharlo. Lo siguió hasta Río de Janeiro y volvió con el delantero del brazo. Waldo estuvo 9 años en las filas del Valencia y en ese tiempo marcó un total de 184 goles, conviertiéndose en uno de los máximos goleadores de la historia del club.

miércoles, 8 de febrero de 2012

El Valencia da el pésame a la familia de Quique Moreno

El exjugador se crió en las filas valencianistas y llegó al primer equipo la temporada 81/82. Permaneció hasta la 1984/85.
SUPERDEPORTE.ES
El Valencia CF ha expresado su más sentido pésame a los familiares, amigos y allegados del que fuera jugador del primer equipo Enrique Moreno Bellver, hijo de una de las propietarias del Restaurante La Pepica, fallecido este miércoles, ocho de febrero, de forma repentina. El pasado domingo, entrenaba sin problemas a un equipo de las categorías inferiores del Massalfassar.

Enrique Moreno Bellver se crió en las filas valencianistas desde muy pequeño y llegó al primer equipo la temporada 81/82, en el que permaneció hasta el curso 1984/85. Enrique Moreno también militó en otros equipos como el Rayo Vallecano y el Real Valladolid.

Quique Moreno formó con Arias y Tendillo en la defensa del Valencia. En la memoria de los aficionados queda el gol que marcó al Spartak de Moscú, en el partido de vuelta de los octavos de final de la Copa de la UEFA, tras curzarse todo el campo hasta la portería contraria, defendida por Dasaev, partido que acabó con triunfo del Valencia por 2-0.

martes, 20 de diciembre de 2011

Fallece Héctor Núñez, ex jugador y técnico del Valencia en Madrid.

Héctor Núñez falleció este lunes en Madrid a la edad de 75 años víctima de una larga y penosa enfermedad. El uruguayo destacó como jugador y entrenador. En ambas facetas brilló en el campeonato de Liga español
El técnico uruguayo fue campeón de América con Uruguay en 1995
Como jugador ganó 2 Copas de Ferias en los 7 años que jugó en el cuadro ché
El ex jugador uruguayo del Valencia y entrenador de numerosos equipos de la primera división española Héctor 'Pichón' Núñez, falleció a los 75 años de edad, señalaron a Efe fuentes del club Nacional de Montevideo, donde se formó y en el que mantenía muchas amistades.

"Lo hemos sentido mucho. Dejó un muy buen recuerdo y era un hombre afable y de trato muy cordial", dijo el directivo del equipo tricolor Hernán Navascués en el momento de confirmar la muerte del ex futbolista, debido a una "larga enfermedad".

Núñez, que pasó casi toda su vida como deportista en el Valencia, con el que ganó dos Copas de Ferias, y que como entrenador llegó a ser campeón de América con Uruguay en el año 1995, murió en Madrid, donde residía.

Según explicó Navascués, Núñez se formó en las divisiones juveniles de Nacional a principio de los años 50 y pronto saltó a la primera división. "Allí Núñez formó una de las delanteras mas recordadas del club y que tuvo mucho éxito, formada por otro Núñez, que no era su hermano, Acosta, Rodríguez y Escalada. Esos jugaron contra el Madrid de Di Stéfano y Santa María, antes de que se fuera a España", indicó.

Una vez en España, donde llegó con 22 años, jugó siete temporadas en el Valencia, una en el Mallorca y una y media en el Levante. "En España su carrera fue bastante dilatada, y ya no volvió a jugar en Uruguay, solo regresó como director técnico y para visitar a sus muchos amigos y luego sus negocios", apuntó Navacués.

En 1995 Núñez fue elegido como el mejor técnico de América en la temporada de 1995 por la prensa especializada del continente. Al recoger el premio, Núñez consideró al entrenador español Domingo Balmaña como su maestro.

"Hubo tres entrenadores que dejaron una fuerte marca en mí. Ondino Viera (uruguayo) me hizo comprender que el fútbol es serio y Alejandro Scopelli me dejó mucho sobre el manejo humano. Sin embargo, fue Domingo Balmaña, una verdadera enciclopedia del fútbol, un experto del balompié y de la vida, quien me enseñó a superarme y valorarme en el justo término", dijo entonces.

Núñez, hijo de gallegos, fue director técnico de una larga lista de equipos españoles como el Rayo Vallecano, Tenerife, Valladolid, Granada, Levante, Valencia y Atlético de Madrid. También entrenó al Guadalajara (México), el Al Nassr de Arabia Saudí, la selección de Costa Rica y el uruguayo Tacuarembó, con el que se retiró definitivamente en 2007.

viernes, 9 de diciembre de 2011

ENTREVISTA Mario Kempes (PARA NOSOTROS DON MATADOR KEMPES)

"Es una locura que Emery pase un examen cada partido"
Kempes charló con SUPER sobre las sensaciones vividas en el homenaje que le brindó el club y la afición, y para analizar la actualidad del equipo.
P. CALABUIG
—Mario Kempes se vuelve para casa con un homenaje que dejó huella en Mestalla.
—La verdad es que fue algo muy agradable, muy divertido… Poder disfrutar del partido contra el Espanyol, sobre todo con la afición, siempre tan calurosa. La bienvenida que me dieron nunca la olvidaré. Me vuelvo muy contento… Fue algo inesperado, me dijeron que era una sorpresa, aunque se terminó cuando salió en la página web del Valencia y en los diarios. No fue tan sorpresa, pero sí muy linda. Lo de dejar los pies en un molde no lo sabía y también me gustó.
—¿Qué sintió con 40.000 personas aplaudiéndole de pie en el estadio? O con la multitud que le acompañó al estadio desde la Asociación de Futbolistas…
—Muchísima satisfacción. Después de tanto tiempo que hace que dejé de vestir la camiseta, que la sigo sintiendo, es formidable que la gente mantenga ese gran cariño. Si vine para un homenaje el motivo está en haber llevado con honor la camiseta del Valencia, pero también en la persona. Lo del campo me emocionó, no me imaginaba que los jugadores iban a intervenir, imaginé que estarían calentando, pensando en el partido, y se pusieron para recibirme… Un gran honor.
—Me cuentan que el reencuentro con los compañeros de su tiempo le llegó al corazón.
—Estar de vuelta con los compañeros, con los que uno jugó o con los que ha compartido… No tiene precio cuando se juntan los amigos y podemos recordar los viejos tiempos en el Valencia.
—Felman, Arias, Sempere… Todos coinciden en una frase: «El grandote fue el más grande».
—Kempes se hizo grande gracias a los compañeros que tenía al lado. Uno solo puede ganar un partido de casualidad, pero si no existe el compañerismo no se llega lejos. Nosotros eramos un buen grupo, donde nadie se creía mejor que el otro y cada uno aportaba todo lo que tenía. Por ejemplo, nombraste a Sempere. Él era joven, cuando subió era el tercer arquero. Siempre me quedaba con José después de los entrenamientos a patear penales, tiros libres, cada uno ponía su granito de arena. Después llegó a ser el meta titular. No había figuras por encima del equipo, ni suplentes, ni siquiera el que llevaba el brazalete era más que los otros. La clave de nuestros éxitos fue que eramos un muy buen grupo.
—¿Cómo era Kempes dentro del vestuario?
—No era un tipo hablador, pero la pasábamos bien. Recuerdo los momentos antes de los partidos en los calentamientos y nos poníamos a hacer un partidito de fútbol tenis abajo en los vestuarios. Cada uno empezaba a meterse en su partido.
—Entonces, ¿no era de los bromistas con los más jóvenes?
—No, para nada les puteaba, si yo era uno de los más jóvenes. Después de Ricardo (Arias), creo que era yo el más joven. Así y todo, cada vez que subía un chico del Mestallita siempre lo incorporábamos para que no sintiera ese paso… No se hacían bromas demasiado pesadas, no se trataba de darles bienvenidas de mal gusto, que para reírte vos a lo mejor le podía sentar mal al muchacho. Eramos una familia bien avenida.
—Una familia que conquistó títulos: Copa 79´, Recopa 80´ y Supercopa 80´. ¿Con cuál se queda?
—Los tengo todos guardados en la memoria y el corazón. Por supuesto, la Copa de la Senyera. Logramos un equipo competitivo en el Valencia, lo que pasa es nunca llegamos a creernos que en la Liga podíamos haber hecho más. No lo creíamos, teníamos muchos altibajos. En cambio, en la Copa y la Recopa, no. Lo que le falló a aquel Valencia fue regularidad la Liga.
—Quizás, por esa falta de regularidad en la Liga, ¿podría decirse que eran un poco como el VCF de hoy?
—No, muy diferente…
—Las distancias con Madrid y Barcelona eran menores.
—No, no… Había distancia con ellos, siempre la ha habido. Esto siempre ha sido Barcelona, Madrid y luego, el resto. Lo que pasa es que ese pelotón era más competitivo. Aunque esta temporada ha arrancado más competida, por ahora… El Madrid se ha escapado y me extraña que el Barcelona esté tan abajo o que haya equipos que se pensaba que no iban a estar arriba. El Levante, que con muy poquito se ha prendido a lo alto haciendo las cosas de maravilla. Nadie lo imaginaba. Y aparece el Valencia, a pesar de que le ataca la gente, sigue en la pelea… El Atlético es irregular, mejor en Europa. Luego, un Sevilla con altibajos. Ya te digo, por ahora la Liga parece pareja, pero quién sabe, en un momento agarran estos dos, se despegan de verdad y otra vez queda esa otra liga de la que el Valencia es campeón.
—Entonces, ¿ve imposible lo de dar un paso más?
—Dar pelea sí, pero optar al campeonato, no. No sé hasta que punto podría pelear, tiene jugadores y buen equipo, pero de lo que se tiene que preocupar el Valencia es de estar siempre en esa primera posición de la ´otra liga´ para estar cada año ganando prestigio en la Champions.
—Habla del Valencia actual como de un «muy buen equipo», ¿usted se ve reflejado en algún jugador?
—No hay que buscar una identificación personal, sino al conjunto. A uno le preguntan mucho cuál se parece a vos, no lo hay. Todos son jugadores diferentes. Prefiero fijarme en el equipo. Creo que, hoy por hoy, Emery está demostrando que es muy buen técnico, con lo poquito que le dejaron y lo que han fichado ha conformado un equipo competitivo, ahí están los resultados. Empató con el Barça, por muy poco no lo hizo con el Madrid, compitió por pasar hasta el último partido del grupo en la Champions… Va por buen camino.
—Roberto Soldado, al que ya se le empieza a bautizar como el nuevo ´Matador´, le ha superado en goles marcados en un año natural. Lleva 29 por los 28 que hizo usted en 1977, como Villa y Badenes.
—Me parece muy bien, a mí siempre me superan, pero al final se van o los venden y no terminan de romper los récords. A mí eso no me molesta, al contrario beneficia al Valencia. Roberto está pasando por un momento fenomenal.
—Y Tino Costa, ¿el penalti ante el Espanyol lo lanzó tan parecido a como lo hacía Kempes?
—Sí, pero entró muy al medio. Yo le pegaba más escorado a la izquierda, así y todo es como se patean los penales. Siempre me ha gustado patearla bien fuerte, si es posible apuntar a la cabeza del arquero porque siempre se mueve.
—Pero así pueden irse al cielo…
—No hay riesgo, desde la cabeza del arquero todavía queda medio metro de arco (ríe). No, si vos la pegas bien fuerte, abajo o a media altura, que es mejor, porque es más difícil que el arquero se tire a media altura, van para adentro.
—Nombró a Unai Emery, para él fue su último abrazo el sábado.
—No he estado ni hablado mucho con él, sólo en la última final de la Copa del Rey, ahí sí charlamos un rato largo. Unai es una persona que estudia mucho el fútbol, trabaja cada partido, lo siente, lo vive… Y claro, el que esté pasando exámenes todos los partidos me parece una locura. Hay que tener un poco de tranquilidad. Acá los periodistas saben que le han dejado muy poquito y, sin embargo, están luchando entre los mejores. Si pensas que a un equipo como el Madrid este año les sacan a Cristiano, Benzema, Higuaín, Özil o Kaká a ver dónde estaría. En cambio, después de venderse a tantas figuras, Emery ha sabido mantener el fuego que deben tener los jugadores para estar en la lucha.
—En sus tiempos, ¿los exámenes al equipo también fueron constantes o se vivía más tranquilo?
—Antes más, cada día (rísas). La gente siempre fue exigente, ha sabido mucho más que técnicos y jugadores, que los profesionales, eso la hace una afición complicada, pero luego siempre están ahí, apoyan, van al campo, tienen esos dos lados. Pero cuando uno más lo necesita es cuando las cosas no salen. Por supuesto, hay que contentarles. Contra el Madrid vi unas declaraciones de Unai, «el que no esté capacitado para este partido que se quede en casa». Pues el Valencia se quedó 74 minutos en casa, después se acordaron de que tenían partido, fueron a jugar y en 16 minutos casi lo empatan… Esos lapsus no pueden permitirse.